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Presentación de la conferencia de Julio Quesada

Mi amigo, Julio Quesada, que fue catedrático de Metafísica en la Universidad Autónoma de Madrid y que actualmente es director del proyecto interdisciplinar de investigación Fenomenología y sociología del mal en la Universidad Veracruzana de México, ha tenido la amabilidad de invitarme para que lo presentara en una conferencia que ha dado en la Sociedad Económica Amigos del País, conferencia en la que daba cuenta de las investigaciones que había realizado sobre las relaciones del filósofo más importante del siglo XX, Martin Heidegger, con el nazismo, basándose en estudios de gran rigor filológico e histórico, para demostrar que el compromiso del filósofo no fue meramente circunstancial y que después de su militancia se retiró a la Selva Negra sin hacer ninguna autocrítica de los desvaríos, los desmanes y la locura del régimen, sino que enredó todo lo que pudo, como demuestran Enmanuel Faye y Sidonie Kellerer, para confundir y complicar la interpretación posterior de sus escritos.

No es fácil mantener la serenidad cuando se sobrevive al campo de concentración. El prisionero perdía la humanidad desde el primer día de cautiverio pero los guardianes la perdían también, como decía Primo Levi. El problema es saber qué ocurrió con la mente magistral de un filósofo que tenía que haber respondido ante la historia.

Sobre la actividad de Heidegger en relación con el nacionalsocialismo se ha ido acumulando una gran cantidad de estudios. La labor de Julio Quesada ha consistido en sondear en los fundamentos del pensamiento heideggeriano para desvelar las raíces profundas del campo de concentración y de un pensamiento cautivo. En el devenir de los últimos años ha publicado tres libros: Heidegger de camino al holocausto, Biblioteca Nueva, 2008; Cultura y barbarie: racismo y antisemitismo, Biblioteca Nueva, 2015; y coordinó y colaboró en Heidegger: la voz del nazismo y el final de la filosofía, Biblioteca Universidad Veracruzana, 2013.

Un pensador tiene que hacer gala de una gran intuición para encontrar un tema de interés y además no dejarlo pasar. En este caso los ataques de los nazis contra los judíos, los gitanos, los comunistas y los homosexuales,  y sus conexiones con el rector de la Universidad de Friburgo.

La existencia de los campos de concentración y los horrores del nazismo ponían en jaque todas las estructuras de la civilización, por la planificación minuciosa de los planes de exterminio, por el hecho de tantas personas hubieran sido cómplices de una ideología demoníaca (hay una empresa importante que se encargó de la construcción y la instalación de los hornos crematorios, hay muchas empresas que se beneficiaron de los trabajos forzados de los prisioneros, empresas muy importantes que todavía hoy un lugar privilegiado en la economía alemana y europea) y que entre todas esas personas un ser privilegiado con una inteligencia y una capacidad de seducción tan desorbitada hubiera compartido la responsabilidad de tantos males.

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